• Antonio Caponnetto

La perversión democrática

por: Antonio Caponnetto

El libro La perversión democrática del Dr. Antonio Caponnetto es una respuesta a los católicos liberales de diversos signos. Una réplica a quienes se insertan en el Régimen. Una refutación a los políticamente correctos. Una condena a los que pactan con el sistema. Un curso de acción para los católicos coherentes.

$250,00

Capítulo 1

Reflexiones doctrinales sobre la perversión democrática. La polémica con Cosme Beccar Varela. I. La democracia es una religiosidad subvertida. II. La democracia es un conglomerado de perversiones. III. La democracia y el Magisterio de la Iglesia. IV. Lo principal y lo subalterno en la perversión democrática. V. La elección de los gobernantes. VI. La democracia en concreto. VII. Epílogo provisorio. VIII. Las reacciones de dos hombres de bien. X. La reacción de un obtuso. X. Las enseñanzas de Sardá y Salvany.

Capítulo 2

Los principios olvidados I. Un católico no puede ser democrático. II. Un católico no puede profesar una religiosidad subvertida III. Un católico no puede aprobar el sufragio universal. IV. Un católico no puede admitir la soberanía popular. V. Un católico no puede creer en el constitucionalismo moderno. VI. Un católico no puede integrar la partidocracia. VII. Un católico dedicado a la política, no puede omitir la doctrina de la Realeza Social de Jesucristo, ni el carácter confesional de su misión. VIII. Juicio moral conclusivo.

Capítulo 3

Cuestiones disputadas (en este capítulo, el autor polemiza con el Dr. Mario Meneghini, cuyos argumentos pueden leerse en: Foro Azul y Blanco); y en el libro "La Política: obligación moral del cristiano", Editorial Del Copista, 2008. I. La inevitabilidad del sistema y del presente, y el carácter de medio de algunos hechos políticos, como la formación de partidos, otorgan legitimidad. II. Los hechos políticos como el sufragio universal y el ordenamiento constitucional liberal, impuestos por el tiempo, hallan su legitimidad en tal imposición y en su perdurabilidad cronológica. III. La obligación moral de votar y de participar en el sistema es el remedio para evitar el error del abstencionismo político. IV. Los partidos políticos son irreemplazables y el único medio que tenemos de participar en la vida cívica. V. El mal menor. VI. La apelación a los personajes prestigiosos. VII. El relativismo pragmatista.

El quehacer político del católico I. Condiciones para inteligir el quehacer. II. El quehacer posible y no regiminoso. III. La necesaria visión sobrenatural.

Anexo

La carta de Enrique Broussain I. ¿Controversia en Satania? ¿O vocación para héroes vendeanos? II. La democracia, dominación de la plebe. III. La democracia y el comunismo bolchevista. IV. La democracia tradicional. V. La posibilidad de la democracia tradicional.

Capítulo 1

Reflexiones doctrinales sobre la perversión democrática. La polémica con Cosme Beccar Varela.

I. La democracia es una religiosidad subvertida.

II. La democracia es un conglomerado de perversiones.

III. La democracia y el Magisterio de la Iglesia.

IV. Lo principal y lo subalterno en la perversión democrática.

V. La elección de los gobernantes.

VI. La democracia en concreto.

VII. Epílogo provisorio.

VIII. Las reacciones de dos hombres de bien.

X. La reacción de un obtuso.

X. Las enseñanzas de Sardá y Salvany.

Capítulo 2

Los principios olvidados

I. Un católico no puede ser democrático.

II. Un católico no puede profesar una religiosidad subvertida

III. Un católico no puede aprobar el sufragio universal.

IV. Un católico no puede admitir la soberanía popular.

V. Un católico no puede creer en el constitucionalismo moderno.

VI. Un católico no puede integrar la partidocracia.

VII. Un católico dedicado a la política, no puede omitir la doctrina de la Realeza Social de Jesucristo, ni el carácter confesional de su misión.

VIII. Juicio moral conclusivo.

Capítulo 3

Cuestiones disputadas (en este capítulo, el autor polemiza con el Dr. Mario Meneghini, cuyos argumentos pueden leerse en: Foro Azul y Blanco); y en el libro “La Política: obligación moral del cristiano”, Editorial Del Copista, 2008.

I. La inevitabilidad del sistema y del presente, y el carácter de medio de algunos hechos políticos, como la formación de partidos, otorgan legitimidad.

II. Los hechos políticos como el sufragio universal y el ordenamiento constitucional liberal, impuestos por el tiempo, hallan su legitimidad en tal imposición y en su perdurabilidad cronológica.

III. La obligación moral de votar y de participar en el sistema es el remedio para evitar el error del abstencionismo político.

IV. Los partidos políticos son irreemplazables y el único medio que tenemos de participar en la vida cívica.

V. El mal menor.

VI. La apelación a los personajes prestigiosos.

VII. El relativismo pragmatista.

El quehacer político del católico

I. Condiciones para inteligir el quehacer.

II. El quehacer posible y no regiminoso.

III. La necesaria visión sobrenatural.

Anexo

La carta de Enrique Broussain

I. ¿Controversia en Satania? ¿O vocación para héroes vendeanos?

II. La democracia, dominación de la plebe.

III. La democracia y el comunismo bolchevista.

IV. La democracia tradicional.

V. La posibilidad de la democracia tradicional.

“La perversión democrática”

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