La quimera del progresismo

(Caponnetto. Casaubón. Pithod. Buela. García Vieyra. Poradowski. Saraza. Castellani. Caturelli. A. Saenz. R. Saenz. Ferro)

$220,00

Acerca de este libro
La herejía progresista se presenta como un fenómeno multiforme y debe ser encarada desde varias perspectivas. Históricamente, reconoce su antecedente inmediato en el Modernismo condenado por San Pió X a principios del siglo. Desde Europa pasó a América y sus contenidos nutrieron los cuadros de varios movimientos heterodoxos entre ellos, el de Sacerdotes para el Tercer Mundo, cuya falacia corrió paralela a su nocividad. El progresismo adulteró las Escrituras y el dogma; elaboró una teología antropocéntrica e inmanente; instrumen­tó la pastoral con fines políticos y tendió sobre el rostro de la Iglesia un manto de culpa y de inferioridad. Introdujo una óptica horizontalista y terrena en el tratamiento de los problemas humanos. Preñado de economicismo y de sociologismo, agotó la descripción causal de los males en sus motivos materiales, sin querer ver las razones que nacen del Pecado Original y de la Apostasía, y menos aún de la presencia satánica en el mundo. La promoción social y el cambio de estructuras fue­ron las únicas terapias propuestas con interesado frenesí. La Revolución reemplazó a la Salvación, la lucha guerrillera a la militancia en el Buen Combate. Minimizado el Comunismo como enemigo real de Cristo y de Occidente, tendió alianzas por doquier con sus representantes y sicarios. Fue su socio y su cómplice, y es muy difícil no responsabilizarlo también de su perversidad intrínseca, sembrada impunemente. El Progresismo adhirió a los postulados clasistas, socialistas" y populistas, renunciando a la idea tradicional de la CIUDAD CATÓLICA. Nada le es más distante que la Realeza de Cristo. Nada le es menos comprensible que la Iglesia Triunfante. Relecturas del Evangelio, teologías liberadas, psicoanálisis en los conventos y confesionarios vacíos; sacerdotes proletarios y violencia terrorista; desfiguración sacramental y litúrgica, catequesis Ideológicas y ecumenismos vergonzantes; el Progresismo lo probó todo, lo holló todo, lo desacralizó todo. El gran mérito de este libro es que encara el fenómeno atendiendo a su multiformidad característica de la que hablábamos. Con el común denominador de la fidelidad inquebrantable al Magisterio de la Iglesia y la no menos inquebrantable certeza de que las puertas del Infierno no prevalecerán sobre ella. Sus autores convergen en el Principio y en el Fin. Y desde sus respectivas especialidades logran un análisis casi exhaustivo, quizás el más completo que se haya hecho sobre el tema.

“La quimera del progresismo”

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